CUANDO LOS HIJOS SE VAN
- “Mamá, me quiero independizar.”
- “ahh, sí hijita, cuando te puedas pagar la renta, la luz, el gas, el teléfono y tus gastos personales entonces hablamos.”
- “¿Cuántos años voy a tener cuando eso suceda?”
- “Bueno, la edad no importa, lo importante es que puedas ser lo suficientemente responsable para hacer todos los pagos y poderte sostener.”
- “Pero, ¿cómo cuántos años voy a tener? ¿20?
- “Si hombre, como 20.”
Más o menos así fue la conversación. Por supuesto yo pensé: “sobre mi cadáver.” “Ya parece que se va a independizar. Si en nuestra cultura uno se va de la casa hasta que se case o cuando uno estudia fuera o algo así, pero no solo para independizarse.”
Pasaron exactamente 8 años y a penas y puedo creer que hace tres semanas, mi hija de 20 años salió con todo y maletas y todas sus pertenencias para comenzar a vivir de forma independiente. Jamás pensé que lo pudiera lograr. A pesar de sus muchas incapacidades que yo veía en ella y sus múltiples capacidades que no veía yo en ella, ella probó ser más “calzonuda” de lo que yo pensé. No, no se fue en rebeldía, ni castigada, realmente fue una puerta que Dios abrió. Su papá y yo lloramos su partida y sentimos el frío silencio de aquella niña que llenaba de alegría, energía, música y desorden toda la casa. Por algunos días nos sentíamos desanimados, preocupados y pensando que regresaría de rodillas a pedir volver a casa. Después de todo seguramente extrañaría su cuarto, su cama y mi cocina. Sin embargo y para nuestra sorpresa la adaptación fue mejor de lo que esperábamos. De pronto aquella niñita a la que le tenía que hacer todo se ha convertido en una mujer que ha tomado sus decisiones y ha podido enfrentar la vida en una forma sorprendente. De pronto eso no me gustó. -”¿acaso no me extraña?” “¡Moría por salirse de la casa y tan fácil ya no quiere ni regresar!” “¿Hicimos o no un buen papel con ella?” Y al ver precisamente que ponía por obra todo lo que ella había visto y aprendido con nosotros más bien nos alegramos. Estamos felices pues sabemos que está a salvo. Trabaja responsablemente y entiende que su dinero debe rendirle para comprarse cosas que ella anhela.
Estoy orgullosísima de ella y esto me pone a pensar en tantos padres que como nosotros, dudamos por completo que las decisiones que nuestros hijos toman son las mejores. Sabemos que jamás aprenderán de nosotros, ellos tristemente tendrán que pasar por su propio dolor, traición, engaño, cosas que a toda costa les quisiéramos evitar si tan solo aprendieran de nuestros errores. Pero sabemos que no es así. Ellos tienen que pasar por sus propias caídas para aprender de ellas y aunque algún día reconozcan que se los dijimos, ahora ellos mismos pueden decir que lo han pasado y vivido.
Veo con agrado que mi hija toma decisiones que antes tomaba yo por ella. Ahora ella elige ir a la iglesia, a su grupo de jóvenes, a las cosas que realmente le interesan y que aunque le fueron inculcadas de niña, ahora ella las pone como una prioridad ella sola, por decisión propia.
Muchos le dijimos que no aguantaría trabajar a donde trabaja el día de hoy. El ambiente es hostil y lleno de obstáculos para que ella pudiera hacer un excelente trabajo, había muchas cosas en su contra. Pero una vez más, probó que ella podía. Diario se levanta a las 3:00 a.m. para estar en su trabajo a las 4:00 y salir exhausta a las 12:30 de la tarde. ¿Dormirá? Aquí la tenía que acostar temprano para que durmiera sus horas. ¿Estará descansando? Como buena madre hispana, a veces no dejamos que nuestros hijos tomen sus propias decisiones. Si está cansada pues ya se dormirá.. ahh no, casi casi la quería ir a acostar yo misma.. Nos la vivimos tratándoles de evitar todo tipo de cosas y ohh sorpresa, cuando los soltamos nos damos cuenta que ellos son responsables, cuando los dejamos serlo.
Hoy supe que a mi preciosa niña la escogieron entre 300 trabajadores para trabajar en un área de más responsabilidad y que está haciendo un excelente trabajo. Estaban todos sorprendidos de ella y el rendimiento que ha tenido en este nuevo puesto ha sido formidable. Ha madurado, ha crecido y no lo hizo como yo quería ni como yo pensaba, siguió otra ruta y llegó a su destino. Siguió su corazón y está a donde Dios la quiere. Siguió su llamado y está en el centro de Su voluntad preparándose para el siguiente gran paso de su vida. Y Dios lo hizo con nosotros, sin nosotros y a pesar de nosotros.
Puedo decir que hace tres semanas realmente terminé por soltar a mi hija, de pronto quiero volver a tomar las riendas de madre pero tengo que recordar que las riendas las tiene Dios y solamente tengo brazos para abrazar y cachar cuando ella lo necesite, no cuando yo digo que lo necesita. Ahora yo soy la que tengo que pasar por el proceso de madurez y crecer en esta nueva etapa que se me presenta. Ver a mi hija florecer, madurar, independizarse, tomar decisiones y yo hacerme a un lado para que ella corra su propio camino, no ha sido nada fácil, pero qué descanso saber que aunque no hace las cosas que nosotros hubiéramos querido, ella está en manos de un mucho mejor Padre que ve por ella mucho mejor que nosotros. Mi precioso Señor.
No hay más que confiar en Dios. Saber que en efecto, nuestros hijos cometerán errores y a veces garrafales.. pero esa es su carrera y si los instruimos bien, esa instrucción no se apartará de ellos. Tenemos que aprender a soltar el control y de verdad entregárselo a Dios y permitirle a El ser el padre que proteja, dirija y guié los pasos de nuestros hijos cuando les abrimos la puerta y corren su propia carrera. Quizás tendrán muchas caídas, quizás regresen una y otra vez con hambre y sed y deseen nuestro refugio. Sin embargo a mi no me queda la menor duda que simplemente soy uno de esos “pits” a donde llegan los carros de carreras para ser reparados y seguir la carrera. Nuestros hijos llegarán muchas veces, a veces tendremos las piezas correctas y a veces no, lo que es claro es que tenemos que permitirles que ellos corran su propia carrera y no correrla por ellos. Finalmente cuando lleguen a la meta será el Señor quien los reciba con los brazos abiertos y les diga: “Adelante buen siervo fiel.. “




Gloria!!! que bárbara, una vez más me hiciste reflexionar y pensar en el presente y en el futuro.
Definitivamente eres de las mejores madres que conozco: tu paciencia, tu entrega sin olvidar quien eres, pero sobre todo, tu amor hacia tu “pequeña”, siempre me ha impactado.
Quiero seguir tu ejemplo y ser una madre tan libre como tú.
Yo ahorita digo que sí, que me he hecho a la idea de que mi hija tomará sus decisiones y me llevaré un buen de sorpresas y que estoy lista para cuando eso suceda y digo que la dejaré ir y que estaré siempre disponible para cuando ella necesite a alguien que la escuche… pero vivirlo, caray, ¡es otra cosa!, probablemente llore mucho cuando ella deje el nido, probablemente no… no lo sé, nunca se sabe hasta que se vive. Pero lo que es cierto es que tus palabras me animan a estar siempre conciente de que sus decisiones deben respetarse.
Te quiero mucho, mucho, mucho!!!
Extrañaba leerte.
Comment by Akire — June 18, 2008 @ 6:40 am
Todavia me acuerdo cuando andabas correteando a tu hija por todos lados, todavia me acuerdo de la chispa que tenia, ahora si ya me senti viejo ¡ya tiene 20!, que tremendo es ver como Dios se ha mantenido fiel con ustedes y con tu hija, y puedes apreciar el fruto que ustedes como padres han sembrado en ella.
un abrazo para los 3
Comment by Rod — June 23, 2008 @ 7:27 am
Amados Erick y Gloria:
¡Cuánto me gozo en lo que Dios está haciendo con sus vidas y la de su querida Rebe!
Bendigo al Señor porque no hay nada mejor que ver recompensado todo el esfuerzo puesto en nuestros hijos. Pasamos días en los que no sabemos con certeza qué tanto hemos logrado, qué tanto han entendido, qué tanto fruto habrá después de tantas lágrimas y oraciones.
Pero ¡Aleluya!¡Dios es fiel! y nos inunda de gozo y alegría cuando vemos que nuestros hijos son suyos y que finalmente han tomado la decisión correcta: Tomarle a El por Padre.
Les felicito, Beto y yo les mandamos un fuerte abrazo y deseamos Cielos Abiertos para ustedes, su familia y su ministerio.
De todo corazón: Becky
Comment by Rebeca Castañeda de Carpizo — July 3, 2008 @ 9:08 am
Hola Gloria:
Me encanto leer tus comentarios de mamá, no sabes en que manera me identifico contigo, estoy en el mismo proceso que tú.
Ale, mi hija, tambien ya se fue a vivir sola con Ana Paula. Y yo tambien pensé que me iba a necesitar para todo y cual ha sido mi sorpresa, que no, que ha sabido hacerlo sola y tambien la he visto flocer como una hermosa mujer, madura y tomando sus propias desiciones.
y tienes razón al decir, que ahora las que tenemos que madurar somos las mamás y adaptarnos al nuevo estilo de vida.
y sobre todo confiar en que Dios tiene todo bajo su control, tanto la vida de nuestros hijos, como la nuestra. besos a Erick, Becky y a ti.
Comment by Patricia Corres — July 3, 2008 @ 10:22 am
Yo estoy del otro lado de la moneda… a mis 22 años me salí de casa… mi padre, a quien amo mucho, me apoyo de manera incondicional… mi madre, a quien amo de igual forma, no acepto de buena manera mi desición.
Supongo que como madre nunca se está preparado para ver partir a los hijos.
Mi independencia me costó su indiferencia.
Todos los fines de semana, desde que salí de casa de mis padres, los visito los fines de semana y me quedo por lo menos una noche en casa de ellos, y muy al principio mi mamá casi ni me dirigia la palabra… era mi papá quien me platicaba y preguntaba sobre el trabajo y mi día a día.
A mi madre le ha costado trabajo, pero al final, con todo el dolor que siente, ha hecho fuerte su corazón y hoy me satisface llegar a su casa y ser recibida con una sonrisa y un beso.
Y le agradezco enormemente porque sé que ante cualquier adversidad, tengo que resolver yo misma mis problemas, pero que no hay nada como sus brazos y sus manos acariciando mi cara para saber que Dios me dará la fortaleza, la inteligencia y la voluntad de superar cualquier prueba.
Dios bendiga a mis padres y padres como los míos.
Comment by MaryCF — September 11, 2008 @ 3:39 pm
hola!!q hermoso mensaje!!
te felicito como madre!! fue muy linda tu reflexion!!
yo soy hija…y la verdad es un poco costoso tengo 17 años y hace un tiempo tuve platicando con mis papas sobre irme a estudiar a otra provincia porque la carrera que quiero no esta en mi ciudad y ellos no kieren que me valla,me duele un poco porque me estan haciendo de obstaculo para mi futuro y mi carrera y mi trabajo.
pero yo le pido al señor q si es su voluntad q valla o si es eso q estudie q me abra las puertas. pero en este momento es lo que mas deseo en mi corazon.
felicitaciones x esta web q es preciosa. un beso grande!!
dios te bendiga y te siga usando en tu ministerio!!
Comment by romina — October 10, 2008 @ 7:10 pm
Gloria!!!
Que bonito es encontrarme con noticias de ustedes desde México. Yo soy uno de esos tantos frutos que seguramente dieron cuando estaba el hermoso grupo de jóvenes de Amistad Cristiana y las famosas “tribus” (por cierto la de Dan era la mejor ajaajaj). Muchas gracias por seguir compartiendo con nosotros tantas bendiciones que siempre han tenido para dar.
Leía en los comentarios anteriores uno que hace referencia a Rebe. Es verdad!!! todavía recuerdo a Rebe como era integrante de todas las tribus y tú corriendo atrás de ella pero siempre con mucha paciencia. Veo a Rebe y sé que también Dios hará algo muy especial con Tatiana (quien era tu vecina en el D.F, recuerdas San Pedro de los Pinos?)-con ella trabajé por 4 años en su casa-. Hoy Tatis tiene 17 años y también ha sido una inmensa bendición. Hoy en día, puedo decirte que gracias a lo que aprendí en el grupo de jóvenes, tengo un puesto de excelencia en mi trabajo y mis compañeros ven en mí algo diferente.
Les quiero y les recuerdo con mucho mucho mucho cariño.
Ana.
Comment by Ana Luisa. — November 24, 2008 @ 4:53 pm