September 12, 2008

¿POR QUE NOS CUESTA TRABAJO DISCIPLINAR A LOS HIJOS?

Filed under: Textos en general — Gloria Vázquez @ 12:49 am

Ultimamente he platicado con muchos padres de familia y he notado un alarmante común denominador en varios padres y es que ya no se atreven a disciplinar a sus hijos. Vemos desde niños pequeños haciendo su santa voluntad hasta adolescentes y adultos no solamente desobedeciendo abiertamente a sus padres sino que ay de ellos, de los padres, con que les pongan límites, o les digan que no, o se atrevan a impedirles hacer lo que se les pega la regalada gana. Pobres padres si se les ocurre obligarlos a estudiar o trabajar, a ayudar en casa o a cumplir con reglas. Ay de los padres que no les den a sus hijos ropa de marca, dinero para sus diversiones y hasta para sus vicios.

Una y otra vez los padres justifican a los hijos diciendo: –”Es que pobrecito, está chiquito.” –”Es que pobrecita ha sufrido tanto.” –”Es que les hemos hecho mucho daño.” –”Es que no quiero que sufran lo que yo.” –”Es que está muy solito.” –”Es que está joven.” –”Es que está cansadito.” Y así nos podemos seguir, pretexto tras pretexto, justificando así las malas conductas y actitudes nefastas que han adquirido estos hijitos desde la infancia. ¿Cómo detener ahora tales comportamientos?

Cuando instruimos a los padres a comenzar a poner límites a los hijos, parecería que les estuviéramos diciendo que metan a sus hijos en la cárcel. No se atreven. Parecería que les tienen miedo a sus hijos. Tienen terror a sus reacciones, a sus estados de ánimo, a ser rechazados por sus críos. Tienen pánico a sus malos humores, a su carácter, a su temperamento. Horror a que piensen que son muy mala onda por ser quienes les aguaden la fiesta. Y como resultado vemos a muchachos y muchachas buscando por dondequiera que alguien les diga: “hasta aquí.” Si no lo hacemos como padres, la misma sociedad lo hará y peor aún para algunos, la ley lo hará.

No comprendemos que como padres necesitamos guiar, instruir, delimitar y enseñar a nuestros hijos los caminos por los que deben andar. No les gustará, especialmente si nunca lo hemos echo. Pero a mi no me queda la menor duda que los hijos necesitan a gritos disciplina, guianza, dirección y si, aunque usted no lo crea, necesitan límites.

Ejemplos hay miles de padres que no saben ni cómo hablar con sus hijos. Prefieren hacer las cosas ellos mismos, darles todo, comunicarse cada vez menos en el nombre de la bendita “privacidad.” Y simplemente las familias se aíslan cada vez más. La brecha generacional es abismal. Las groserías aumentan, las faltas de respeto son permitidas y poco falta que algunos hasta se dejen llegar a los golpes, que por cierto ya he tenido casos así.

¿Qué esperamos como padres para disciplinar a nuestros hijos? ¿Por qué no supervisamos como debemos? ¿Por qué nos da flojera ejercer nuestro papel? ¿Por qué no le damos importancia a cosas que son sumamente importantes? ¿Por qué dejamos pasar insultos, malas caras, mentiras, desprecios, rebeldías, miradas despreciativas, indiferencias, etc. etc? ¿QUE NOS PASA?

Ser padres cuesta muuuucho trabajo. Es un trabajo de tiempo completo. Se nos dio la bendición de tener hijos, de criarlos y de prepararlos para un mundo que no siempre será color de rosa. Lo que saben lo aprenden en gran manera de nosotros. ¿Qué estamos modelando frente a ellos? ¿Qué ejemplo reciben de nosotros? ¿Padres a quienes pueden pisar sin misericordia? ¿Burlas constantes? ¿Críticas y juicios? ¿Qué tipo de hogar les estamos brindando? Es un hogar de orden, de paz, de armonía o es un hogar contencioso, con vidas desechas, decisiones mal tomadas y todo al “ahí se va.”

Es tan importante que como padres nos preparemos para serlo y nunca es demasiado tarde para aprender. Debemos poner orden en nuestras propias vidas. Cerrar filas y dialogar primeramente como conyugues (si es que la pareja existe en el hogar) y llegar a acuerdos de cómo se disciplinará. Se tiene que hacer un plan y crear un sistema de beneficios y consecuencias para que los hijos sepan perfectamente bien que si algo no se obedece entonces pasará algo.

Se tienen que arreglar las vidas de los padres que están siendo muy disfuncionales dentro del hogar. Padres ausentes, padres indiferentes, padres buscando el amor en lugares equivocados, padres que salen y entran de una relación a otra arrastrando a los hijos para todos lados causándoles dolor cuando se encariñan con alguien y de sopetón les es quitada esa persona para dar lugar a la que viene. Si como padres no arreglamos primeramente el ambiente, no podemos esperar que los hijos nos respondan con una sonrisa de oreja a oreja. Primeramente debo pensar cómo está mi vida, qué les estoy ofreciendo y cómo puedo mejorar.

A veces ni siquiera tenemos que recurrir a un sistema tan sofisticado pues los hijos necesitan atención y la piden a gritos con sus actitudes, su forma de ser, su forma de vestir y su forma de vivir. Pondrán caras pero no son sordos. Jamás se resisten al amor y toma tiempo para que sea recíproco pero es con amor y firmeza como ellos van respondiendo. Respétalos y date a respetar. No los exasperes pero sé constante y persevera hasta el fin.

Dedica un tiempo especial a cada uno de tus hijos tengan la edad que tengan. Sácalos a algún restaurante a donde puedan platicar. Que ellos mismos lo escojan (dentro de tus posibilidades), escúchalos aunque te cuenten solo lo que ellos quieren que tu oigas. Hazlo varias veces hasta que poco a poco vean que les interesas y las barreras de comunicación se vayan desmoronando. Si un papá saca a sus hijas y hace de esa cita algo muy especial, no existe niña o muchacha que se resista a tal amor.

Sin duda mi ejemplo a seguir es Dios. El nos dio el ejemplo del mejor padre, de un padre amoroso pero justo. El es el padre ideal. El que no nos deja ni nos desampara. El que nos enseña un liderazgo efectivo. El que no cambia porque no le fue bien en el día o porque tuvo la menstruación. El es un Padre que puedes amar porque muestra misericordia y al mismo tiempo disciplina al que es su hijo. Es un Padre que te ayuda cuando te cansas. Reanima y refresca tu vida cuando caminas por desiertos. No soporta el pecado pero cuando caes y reconoces tu error, El es fiel y justo para perdonar y ayudarte a seguir adelante. El es el modelo perfecto de un padre. Así que si andas perdido y no sabes cómo hacerle busca a Dios. El te muestra cómo le puedes hacer. Habla con El y entra en acción.

Te felicito por emprender la tarea de ser un padre o una madre con responsabilidad. Sean padres de verdad, no seas un amiguito más de tus hijos. Necesitan a un padre y a una madre que se den a respetar en todo momento, que son accesibles pero al mismo tiempo personas que están en autoridad.

Ojalá que esto te ayude un poco a comenzar, a seguir y a terminar la carrera de ser padres. Vale la pena y si no lo ves ahora, verás algún día que VALIO la pena!!!

2 Comments »

  1. me impacto todo le que escribieron ,porque para mi es dificil ,ya que tengo un hijo de 22años y tengo muchos problemas ,si mas antes fuera conocido de estos consejos con sabiduria ,quisas fuera enmendado muchos errores ,que x falta de conocimiento como padres nos equivocamos esto me a hecho refexionar pra mas adelante para con mis nietos para poder guiarlos con sabiduria y firmesa
    gracias que dios me los bendiga y estoy interesada x el retiro de mujeres quisiera saber cuanto cuasta
    escribeme x favor bendiciones mi nombre es olinda

    Comment by olinda — November 2, 2008 @ 6:09 pm

  2. sabes mi hijo el mayor se fue de la casa, al poco tiempo se junto con una chica con bb, dejo su carrera de ing. mecanico y me sentia k fui demaciado estricta, de ponerle limites, le di las cosas k el pedia como dicetu comentario,x k la mayor parte de su infancia noestube con el,de una manera kise compensarle con sus detalles mi ausencia,pero cuando puse un limite sintio k no lo keria eso se lo expreso a una novia k tuvo antes de juntarse, al principio me dolio demaciado entre en una situacion de auto culpa leyendo la palabra encontre consuelo, ahora solo lo tengo en oracio y lo deje enmanos de Dios

    Comment by cecilia — November 28, 2008 @ 4:09 pm

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Leave a comment