Biografía
Vengo de una familia que yo consideraba privilegiada. Mi mamá nació en Milano, Italia y mi papá en Dayton, Ohio. Mi mamá se fue a Estados Unidos durante la segunda guerra mundial. Es una historia sumamente interesante, digna de escribir en un libro.
Mi papá creció en México y estudió en Estados Unidos, estuvo en la fuerza aérea. En una ocasión el fue a Estados Unidos con un amigo a divertirse y un CONOCIDO del amigo de mi papá les presento a ambos a mi mamá y a mi tía…
Cuando mi mamá conocio a mi papá y después se fue, le dijo a mi abuelita: “Ahí va mi esposo”… Mi mamá tenía 18 años. Obviamente mi abuelita se rió… pero al cabo de 2 años se casaron y también se casó el amigo de mi papá con mi tía… vaya cita no????
Mis dos primeros hermanos, Roberto y Vivian nacieron en Nueva York… y mi hermano Eduardo y yo en México.
Mi infancia fue hermosa gracias a mi mamá, creo que mucho de lo que yo pudiera decir aquí, esta escrito en el libro “Dónde Está Dios Cuando Más Lo Necesito” ya que ahí con detalles escribí mi testimonio completo. Pero puedo decir que sentía que tenía una hermosa familia, y digo que gracias a mi mamá porque ella trató de ocultarnos a toda costa durante mi infancia que mi padre era alcohólico.
Después de los años nos dimos cuenta y entonces, ya que eramos lo suficientemente grandes para comprender que había un gran problema en casa, mi mamá se desahogaba con nosotros constantemente. Fue hasta que mi mamá conoció al Señor que todas sus angustias y sus preocupaciones se terminaron. Comenzó a creer y crecer en el Señor y uno a uno fuimos conociendo al Señor.
Durante mis años de adolescencia me fui convirtiendo en una joven desubicada y con un rechazo impresionante. Al mismo tiempo comencé a cantar con mi hermano el mayor Roberto. El siempre fue un hombre con un talento musical impresionante y me incluyó en su grupo de rock para cantar con él. De esa manera comencé a conocer el mundo con todo su “esplendor”, comencé a fumar, a tomar alcohol socialmente (aunque mi hermano no lo hacía) y poco a poco involucrarme con gente bastante dañina para mí. Probé la marihuana precisamente para sentirme aceptada por un hombre al que, según yo amaba con locura y desenfreno, sin embargo, seguía el vacío en mi vida.Cuando mi mamá conoció a Cristo, creo que a la primera que puso en oración fue a mí. Ya tenía cerca de los 20 años y me encontraba trabajando en una empresa muy reconocida y con un super sueldo, mi carrera artística se habia visto truncada por los problemas en casa, mi papá bebía cada vez más, mi mamá se habia metido a trabajar y todos estabamos desvalagados menos mi hermana que ya se habia casado y vivia en su casita de Barbie… (si, ella se formó su hermosa casita de Barbie, se habia propuesto jamás tener los problemas que viveron mis padres). Cuando por fin entró la Luz de Jesús a mi casa, poco a poco fuí aceptando cada vez más el rollo de la Biblia. Se me hacía algo que no era para mí, no quería tener conciencia de pecado, quería seguir pecando a gusto, sin embargo, mi mamá me entregó toditita al Señor y al poco tiempo ahí estaba yo, arrepintiéndome de todos mis pecados, entregada al Señor y deseando irme a estudiar al extranjero.

Al cabo de meses me encontraba en Cristo Para Las Naciones estudiando. Casi ni sabía leer la Biblia, no sabía lo que era vivir la vida Cristiana, mi sí no era sí, mi no no era no.. y realmente lo primero que el Instituto Biblico me enseñó fue a vivir una vida Cristiana, a decirle al pecado por su nombre y a hacer a Jesús Señor de mi vida. Después de dos años de estudiar ahí, regresé a trabajar de tiempo completo para el Señor en Amistad Cristiana.
Mi papá durante todo este tiempo había seguido bebiendo, lo habíamos perdonado pero él estaba peor. Le tomó 7 años dejar de beber. Se bautizó en agua y bebía peor, se bautizó en el Espiritu y bebía peor.. hasta que Dios obró en su vida.
El último año que Dios le permitió vivir fue como una luna de miel para mis papás. Dios lo consintió, le concedió los deseos de su corazón y como dice mi mamá, Dios ha de haber dicho: “Antes de que éste vuelva a caer mejor me lo llevo”. Así que mi papá murió antes de tiempo por el abuso que hizo a su cuerpo tantos años. Pero de algo estamos seguros, que mi papá está con el Señor.. y mi mamá dice: “por fin sé a dónde está mi esposo porque antes jamás sabia dónde andaba.
Luego de graduarme en el Instituto Cristo Para las Naciones comencé a trabajar de tiempo completo en el equipo ministerial de Amistad Cristiana de la Ciudad de México.
Por 20 años mi esposo Erick y yo servimos tiempo completo en el liderazgo de Amistad Cristiana en el Distrito Federal bajo el liderazgo de los doctores Rosa María e Idilio Pardillo, desarrollando diversas labores que fueron desde la enseñanza a grupos de estudio, enseñanza en el instituto bíblico, ministerio de la alabanza y en dirección o pastorado del ministerio juvenil, en donde los últimos 10 años de nuestro ministerio en México vimos el crecimiento de un grupo de jóvenes que recibimos de aproximadamente 250 jóvenes a 1000. Nuestro interés y objetivo ministerial fue levantar líderes cristianos no sólo en el ministerio sino también desarrollando a jóvenes comprometidos con Cristo en el mundo de los negocios, la política y en cualquier otro terreno en donde cada uno fuere llamado. Creemos que durante nuestro ministerio juvenil edificamos y sembramos la Palabra del Señor en cada uno de los jóvenes y como resultado podemos ver hasta el día de hoy a jóvenes con convicciones firmes y principios Cristianos. El crecimiento e impacto de este ministerio, no solamente afectó positivamente nuestras vidas sino las vidas de una infinidad de familias que fueron bendecidas al ser contagiadas por el entusiasmo y el cambio espiritual de muchos chavos que recibimos desde adolescentes y ahora son adultos, algunos ya casados y con hijos.
Este ministerio cambió por completo nuestras vidas. Nuestro corazón que en algún momento se había sentido vacío por la gran pérdida que sufrimos de nuestras dos hijas, aquellos jóvenes lo llenaron y sin duda Dios nos mostró la lección más grande que habíamos de aprender durante nuestro pastorado: Tener un corazón de padres.
En el año 2001 dejamos la Ciudad de México para radicar en la ciudad de San Diego, California. Actualmente no solamente ministramos a jóvenes sino que Dios ha extendido nuestras tiendas y servimos al Señor con mujeres, varones, matrimonios y por supuesto jóvenes.



