<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	>

<channel>
	<title>Gloria Vázquez</title>
	<atom:link href="http://www.gloriavazquez.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.gloriavazquez.com</link>
	<description></description>
	<pubDate>Fri, 10 Oct 2008 20:25:59 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.6.3</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>¿POR QUE NOS CUESTA TRABAJO DISCIPLINAR A LOS HIJOS?</title>
		<link>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/%c2%bfpor-que-no-podemos-disciplinar-a-los-hijos/</link>
		<comments>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/%c2%bfpor-que-no-podemos-disciplinar-a-los-hijos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Sep 2008 08:49:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gloria Vázquez</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Textos en general]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.gloriavazquez.com/?p=246</guid>
		<description><![CDATA[Ultimamente he platicado con muchos padres de familia y he notado un alarmante  común denominador en varios padres y es que ya no se atreven a disciplinar a sus hijos. Vemos desde niños pequeños haciendo su santa voluntad hasta adolescentes y adultos no solamente desobedeciendo abiertamente a sus padres sino que ay de ellos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Ultimamente he platicado con muchos padres de familia y he notado un alarmante  común denominador en varios padres y es que ya no se atreven a disciplinar a sus hijos. Vemos desde niños pequeños haciendo su santa voluntad hasta adolescentes y adultos no solamente desobedeciendo abiertamente a sus padres sino que ay de ellos, de los padres, con que les pongan límites, o les digan que no, o se atrevan a impedirles hacer lo que se les pega la regalada gana. Pobres padres si se les ocurre obligarlos a estudiar o trabajar, a ayudar en casa o a cumplir con reglas. Ay de los padres que no les den a sus hijos ropa de marca, dinero para sus diversiones y hasta para sus vicios. </p>
<p>Una y otra vez los padres justifican a los hijos diciendo: –”Es que pobrecito, está chiquito.” –”Es que pobrecita ha sufrido tanto.” –”Es que les hemos hecho mucho daño.” –”Es que no quiero que sufran lo que yo.” –”Es que está muy solito.” –”Es que está joven.” –”Es que está cansadito.” Y así nos podemos seguir, pretexto tras pretexto, justificando así las malas conductas y actitudes nefastas que han adquirido estos hijitos desde la infancia. ¿Cómo detener ahora tales comportamientos?<br />
<span id="more-246"></span><br />
Cuando instruimos a los padres a comenzar a poner límites a los hijos, parecería que les estuviéramos diciendo que metan a sus hijos en la cárcel. No se atreven. Parecería que les tienen miedo a sus hijos. Tienen terror a sus reacciones, a sus estados de ánimo, a ser rechazados por sus críos. Tienen pánico a sus malos humores, a su carácter, a su temperamento. Horror a que piensen que son muy mala onda por ser quienes les aguaden la fiesta. Y como resultado vemos a muchachos y muchachas buscando por dondequiera que alguien les diga: “hasta aquí.” Si no lo hacemos como padres, la misma sociedad lo hará y peor aún para algunos, la ley lo hará. </p>
<p>No comprendemos que como padres necesitamos guiar, instruir, delimitar y  enseñar a nuestros hijos los caminos por los que deben andar. No les gustará, especialmente si nunca lo hemos echo. Pero a mi no me queda la menor duda que los hijos necesitan a gritos disciplina, guianza, dirección y si, aunque usted no lo crea, necesitan límites. </p>
<p>Ejemplos hay miles de padres que no saben ni cómo hablar con sus hijos. Prefieren hacer las cosas ellos mismos, darles todo, comunicarse cada vez menos en el nombre de la bendita “privacidad.” Y simplemente las familias se aíslan cada vez más. La brecha generacional es abismal. Las groserías aumentan, las faltas de respeto son permitidas y poco falta  que algunos hasta se dejen llegar a los golpes, que por cierto ya he tenido casos así. </p>
<p>¿Qué esperamos como padres para disciplinar a nuestros hijos? ¿Por qué no supervisamos como debemos? ¿Por qué nos da flojera ejercer nuestro papel? ¿Por qué no le damos importancia a cosas que son sumamente importantes? ¿Por qué dejamos pasar insultos, malas caras, mentiras, desprecios, rebeldías, miradas despreciativas, indiferencias, etc. etc? ¿QUE NOS PASA? </p>
<p>Ser padres cuesta muuuucho trabajo. Es un trabajo de tiempo completo. Se nos dio la bendición de tener hijos, de criarlos y de prepararlos para un mundo que no siempre será color de rosa. Lo que saben lo aprenden en gran manera de nosotros. ¿Qué estamos modelando frente a ellos? ¿Qué ejemplo reciben de nosotros? ¿Padres a quienes pueden pisar sin misericordia? ¿Burlas constantes? ¿Críticas y juicios? ¿Qué tipo de hogar les estamos brindando? Es un hogar de orden, de paz, de armonía o es un hogar contencioso, con vidas desechas, decisiones mal tomadas  y todo al “ahí se va.”</p>
<p>Es tan importante que como padres nos preparemos para serlo y nunca es demasiado tarde para aprender. Debemos poner orden en nuestras propias vidas. Cerrar filas y dialogar primeramente como conyugues (si es que la pareja existe en el hogar) y llegar a acuerdos de cómo se disciplinará. Se tiene que hacer un plan y crear un sistema de beneficios y consecuencias para que los hijos sepan perfectamente bien que si algo no se obedece entonces pasará algo.</p>
<p>Se tienen que arreglar las vidas de los padres que están siendo muy disfuncionales dentro del hogar. Padres ausentes, padres indiferentes, padres buscando el amor en lugares equivocados, padres que salen y entran de una relación a otra arrastrando a los hijos para todos lados causándoles dolor cuando se encariñan con alguien y de sopetón les es quitada esa persona para dar lugar a la que viene. Si como padres no arreglamos primeramente el ambiente, no podemos esperar que los hijos nos respondan con una sonrisa de oreja a oreja. Primeramente debo pensar cómo está mi vida, qué les estoy ofreciendo y cómo puedo mejorar.</p>
<p>A veces ni siquiera tenemos que recurrir a un sistema tan sofisticado pues los hijos necesitan atención y la piden a gritos con sus actitudes, su forma de ser, su forma de vestir y su forma de vivir.  Pondrán caras pero no son sordos. Jamás se resisten al amor y toma tiempo para que sea recíproco pero es con amor y firmeza como ellos van respondiendo.  Respétalos y date a respetar. No los exasperes pero sé constante y persevera hasta el fin. </p>
<p> Dedica un tiempo especial a cada uno de tus hijos tengan la edad que tengan.  Sácalos a algún restaurante a donde puedan platicar. Que ellos mismos lo escojan (dentro de tus posibilidades), escúchalos aunque te cuenten solo lo que ellos quieren que tu oigas. Hazlo varias veces hasta que poco a poco vean que les interesas y las barreras de comunicación se vayan desmoronando. Si un papá saca a sus hijas y hace de esa cita algo muy especial, no existe niña o muchacha que se resista a tal amor. </p>
<p>Sin duda mi ejemplo a seguir es Dios. El nos dio el ejemplo del mejor padre, de un padre amoroso pero justo. El es el padre ideal. El que no nos deja ni nos desampara. El que nos enseña un liderazgo efectivo. El que no cambia porque no le fue bien en el día o porque tuvo la menstruación. El es un Padre que puedes amar porque muestra misericordia y al mismo tiempo disciplina al que es su hijo. Es un Padre que te ayuda cuando te cansas. Reanima y refresca tu vida cuando caminas por desiertos. No soporta el pecado pero cuando caes y reconoces tu error, El es fiel y justo para perdonar y ayudarte a seguir adelante. El es el modelo perfecto de un padre. Así que si andas perdido y no sabes cómo hacerle busca a Dios. El te muestra cómo le puedes hacer. Habla con El y entra en acción. </p>
<p>Te felicito por emprender la tarea de ser un padre o una madre con responsabilidad. Sean padres de verdad, no seas un amiguito más de tus hijos. Necesitan a un padre y a una madre que se den a respetar en todo momento, que son accesibles pero al mismo tiempo personas que están en autoridad. </p>
<p>Ojalá que esto te ayude un poco a comenzar, a seguir y a terminar la carrera de ser padres. Vale la pena y si no lo ves ahora, verás algún día que VALIO la pena!!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/%c2%bfpor-que-no-podemos-disciplinar-a-los-hijos/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>EL DIA QUE DIAGNOSTICARON A MI ESPOSO CON CANCER</title>
		<link>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/el-dia-que-diagnosticaron-a-mi-esposo-con-cancer/</link>
		<comments>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/el-dia-que-diagnosticaron-a-mi-esposo-con-cancer/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Sep 2008 22:14:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gloria Vázquez</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Textos en general]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.gloriavazquez.com/?p=205</guid>
		<description><![CDATA[¡Llévame al hospital! 
En 23 años de casados, jamás había escuchado estas palabras de mi esposo. Tenía que ser un dolor impresionante para que él deseara que lo llevara al hospital. Le hicieron varios estudios, enfocándose al estómago, que era lo que él decía que le dolía. Le dieron medicamentos, lo atendieron y cuando el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¡Llévame al hospital! </p>
<p>En 23 años de casados, jamás había escuchado estas palabras de mi esposo. Tenía que ser un dolor impresionante para que él deseara que lo llevara al hospital. Le hicieron varios estudios, enfocándose al estómago, que era lo que él decía que le dolía. Le dieron medicamentos, lo atendieron y cuando el médico llegó a darnos el diagnóstico, nos quedamos perplejos:</p>
<p>“En el estómago usted no tienen nada. No sabemos cuál fue la causa de su dolor, lo que si vimos, sin querer y sin buscar, fue una masa en el riñón. Debe ir a ver a su médico.”</p>
<p>¿Masa? ¿Masa de qué o qué? Nos quedamos en las mismas; sin embargo mi esposo estaba muy contento de no tener aquél horrible dolor. Por supuesto que obedecimos y al día siguiente  le llamamos al médico para ver lo que era aquella “masa.”</p>
<p>¡Cáncer!. Esa masa es un tumor canceroso. Deben ir al urólogo lo antes posible.<br />
<span id="more-205"></span><br />
Vaya manera nada sutil de darnos la noticia POR TELEFONO!!! ¿Cáncer? Por un momento pasó por mi mente que hasta aquí había llegado la vida de mi esposo. Pasaron todo tipo de ideas e imágenes que casi inmediatamente fueron desvaneciéndose con una paz increíble que Dios me dio. </p>
<p>“Señor Vázquez. La situación es que en efecto, usted tiene un tumor canceroso. Tenemos que extirpar el riñón ya que la buena noticia es que esto fue diagnosticado a tiempo. Quitándole el riñón, usted podrá vivir una vida sana y su recuperación será rápida..” </p>
<p>Estas palabras del urólogo fueron difíciles de escuchar pero al mismo tiempo alentadoras. Yo escuché:” Vivirá normalmente.” Mi esposo escuchó: “operación. A ver si salgo de ella.”</p>
<p>Es increíble cómo podemos escuchar algo y cada quién lo interpreta a su manera. Yo salí feliz, pensando: “Vaya, de los males el menos.” Mi esposo salió cabizbajo y deprimido. “Operación.” ¿Y si ahí me quedo? ¿Y si la anestesia me mata?” – Entre otras cosas que se le ocurrían. </p>
<p>Las siguientes semanas antes de la operación fueron claves. Oramos, lloramos, nos reímos, gozamos, planeamos, en fin, hasta de vacaciones nos fuimos. Para él un tiempo de prueba, para mi un tiempo paz, claro, yo no era la que iba a estar bajo el cuchillo. Pero jamás me dejó aquella paz que sentí en el momento en la que Dios me la dio y no me quise soltar de ella. Todo el mundo nos preguntaba que cómo estábamos. Yo estaba contenta, solamente había escuchado: “va a vivir.” Eso me bastaba para estar feliz y lejos de preocuparme me preparé más bien para cuidar de mi esposo después de la operación.  Mi esposo solamente decía: “cáncer, operación, no voy a tener un riñón.” </p>
<p>Se llegó el día. En el momento en el que estábamos despidiéndonos y oramos poniendo todo en manos del Señor, ahí si sentí pasos. Me corrió como una mano fría por la espalda y un pensamiento espantoso: “¿Y si ya no lo vuelves a ver vivo?” A jijos.. PURO DIABLO.. sin duda, pero de momento me vi viuda, deshecha y en segundos pensé:  “Y yo tan tranquila todo este tiempo.. ¿qué me pasa? Esto es grave!!!”</p>
<p>Pero así como llegó se fue. Nuevamente la paz y la confianza en Dios se hizo presente. Quería estar sola, sin nadie, solamente esperando a que saliera el médico a decirme que todo había sido un éxito. Pero bien sé que una cosa es lo que uno quiere y otra muy diferente es lo que necesitamos. Además de mi cuñada, llegaron unos amigos que estuvieron con nosotras horas. Después hasta nos llevaron a comer. De momento pensé que se irían luego luego, pero no, ellos permanecieron con nosotras hasta que salió el médico. No me había percatado que el tiempo se nos había ido bastante rápido y que Dios había enviado a estos ángeles para distraernos y para no recurrir a aquellos pensamientos horribles de temor y desconfianza. </p>
<p>&#8211;“Todo salió perfectamente bien. Es un hombre muy sano. Yo pienso que en uno o dos días puede irse a casa. Va a sanar muy pronto.”</p>
<p>¡Qué alivio! Todo había salido como Dios lo había planeado. Mi esposo sólo había estado un día en el hospital. Los siguientes días fueron difíciles, lógico, después de una operación así, tu cuerpo repela y el reajuste a la vida cotidiana no es exactamente una ida al parque, pero finalmente comenzó a sentirse cada vez más fuerte y más sano. El patólogo confirmó que había sido un tumor canceroso de los más agresivos que hay, y nuevamente nos aseguraron que no había rastro de cáncer, que no se habían contagiado otros órganos y en tres meses tenía que volver a ver a mi esposo para darlo de alta.</p>
<p>Esta experiencia para nosotros fue impresionante. Para mi fue una prueba del amor que Dios le tiene a mi esposo. Fue un recuerdito que El tiene todo en sus manos. Lo que antes hubiera sido un diagnóstico de muerte, este fue un recordatorio de que Dios lo sabe todo y si tiene que ponerte un dolor para salvarte de algo mortal, que vengan esos dolores.</p>
<p>Me impresionó que algunas personas me preguntaban que cómo me encontraba yo. “¡Pobrecita! Después de tooooodo lo que has pasado, y ahora esto…” ¿Esto? Para empezar lo que pasamos (refiriéndose a la muerte de mis hijas) fue un evento que pasó. Lo pasamos, bien que mal, pero YA PASO. Esto no define mi vida ni  significa que vamos a quedar exentos de pasar otras cosas. Así que jamás lo vi como un: ¿Y AHORA QUE??  OTRA COSITA QUE ME VIENES A PONER DIOS?? DIOS ME LIBRE.. para nada pensé así. </p>
<p>Creo que mucha gente ve la vida de esta forma. Tienen que pasar por una pruebota y después sienten que otra cosa jamás les podrá pasar, después de lo que han sufrido, seguramente ya no puede venir nada peor. y ven la vida como un jardín de rosas. Pero en la vida también existen las espinas y existe la lluvia. Cuando les pasa algo otra vez, pelean con Dios, se enojan, pierden la fe. No comprenden ni entienden. Seguramente ya pagaron su deuda con la primera prueba, entonces ¿porqué una segunda? El sol sale para justos e injustos así que nadie puede quedar exento de pasar por cosas de la vida. Si es un ataque del diablo, repréndelo. Pero yo pienso que Dios aprovecha todas las cosas para mostrarnos su amor y misericordia a pesar de lo que el diablo quiere hacer. El es mayor!!!</p>
<p>Otras personas quedaron insatisfechas porque querían ver el milagro de que al llegar a la sala de operaciones, el Dr. dijera: “¿Qué pasó aquí? No veo el tumor. ¡El riñón está sano! Señor Vazquez. Usted no necesita operación!” Yupiiiii hubiera sido increíble y maravilloso. No dudo que Dios pudo haber echo esto. El es poderoso y El es el gran sanador. Sin embargo, para nosotros el milagro fue que diagnosticaran esto A TIEMPO, en un examen que no tenía nada que ver con el riñón. ¡Para nosotros eso fue el más grande milagro!</p>
<p>Otros están orando por un nuevo riñón. Yo feliz que eso suceda. Creo que mi esposo también sería muy feliz, pero esto jamás nos aumentará la fe en Dios. El es soberano y hace lo que El desea. Digo que no aumentará nuestra fe porque la tenemos muy bien puesta en aquél que salvó la vida de mi esposo de esta forma. Aún así para muchas personas quizás esto sea incredulidad de nuestra parte. Yo sé en quién he creído, en un Dios que hace las cosas como El quiere. No como nosotros queremos. Nuevamente observo que El sabe más bien lo que necesitamos y no tengo la menor duda que El no ha terminado con nosotros.</p>
<p>Le doy gracias al Señor que mi esposo sobrevivió esta gran prueba. El día de hoy aprecia mucho más la vida y sobre todo a Dios que en su infinita misericordia y bondad utilizó esta pequeñita piedra en el camino para hacer cosas maravillosas en su vida. </p>
<p>Aprovecho para darle gracias a todas las personas que oraron por nosotros pues sin esas oraciones no la hubiéramos echo. </p>
<p>Qué maravilloso es poder voltear y ver por donde hemos pasado y decir: Ya lo pasé. Ya estoy del otro lado. Gracias Dios!!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.gloriavazquez.com/2008-09/el-dia-que-diagnosticaron-a-mi-esposo-con-cancer/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>LA UNCION DESTRUYE EL YUGO, NO LO PARTE EN DOS.</title>
		<link>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/la-uncion-destruye-el-yugo-no-lo-parte-en-dos/</link>
		<comments>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/la-uncion-destruye-el-yugo-no-lo-parte-en-dos/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jun 2008 23:20:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gloria Vázquez</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Textos en general]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.gloriavazquez.com/2008-06/la-uncion-destruye-el-yugo-no-lo-parte-en-dos/</guid>
		<description><![CDATA[Tengo una amiga que es preciosa tanto por fuera como lo es por dentro. Es talentosa, es sensible, es divertida y es sabia en las cosas de Dios. Sin embargo, un día, para mi sorpresa, se encontraba apagada y apocada. Había compartido la Palabra del Señor y recibió el comentario de alguna persona que le [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo una amiga que es preciosa tanto por fuera como lo es por dentro. Es talentosa, es sensible, es divertida y es sabia en las cosas de Dios. Sin embargo, un día, para mi sorpresa, se encontraba apagada y apocada. Había compartido la Palabra del Señor y recibió el comentario de alguna persona que le dio a entender que su conferencia no fue exactamente lo mejor que había escuchado. Mi amiga se sintió tan mal que decidió que era mucho mejor no volver a compartir la Palabra en aquél lugar. </p>
<p>Ahh cómo recordé cuántas veces a mi me habían echo cosas así. Le compartí a mi amiga la peor que pasé alguna vez.. Me encontraba en un concierto a donde habían reunidas más de 5,000 personas. Cuando me pasaron a cantar, la persona que me presentó dijo lo siguiente: “Gloria no es, digamos, la mejor cantante que yo conozco…”  Quién sabe qué más dijo después de eso.. yo por supuesto solo escuché: GLORIA NO CANTA BIEN.. así que se podrán imaginar COMO CANTE ESA NOCHE.. simplemente confirmé lo que el presentador dijo delante de 5,000 personas. Me morí de miedo, me tembló todo, me olvidé para quién lo estaba haciendo. Eso hubiera servido para deshacer completamente mi auto-estima, de por si ya lastimada varias veces por comentarios similares. Sin embargo y gracias a que soy de la opinión de rodearme de un equipo de personas que te mantengan con los pies bien puestos sobre la tierra, mi mamá, que es una gran mujer de Dios, cuando le platiqué lo acontecido simplemente dijo: “Qué bueno que te presentó así, no, no eres la mejor cantante, pero tienes la unción de Dios sobre tu vida.” Wow..con eso bastó. Mi mamá no dice las cosas por decirlas, así como en aquella ocasión me dijo eso, en alguna otra, cuando me vio decir un comentario superfluo, me dijo: “Me da mucha tristeza que solamente te fijes en carnalidades cuando Dios te llamó a otra cosa.” Wow de nuevo. Otra vez me ubicó y me pasó lo que al hijo pródigo, VOLVI EN SI y regrese arrepentida…<br />
<span id="more-198"></span><br />
Dios unge a personas, no a programas, u organizaciones o CDS o canciones. La unción de Dios es la que PUDRE el yugo, lo destruye para que podamos vivir en libertad.  La unción de Dios no solo parte en dos el yugo pues Satanás quiere restaurar inmediatamente el yugo para volvérnoslo a poner y estar en esclavitud. A veces nuestra esclavitud es tratar de complacer a todo el mundo. Queremos voltearnos de cabeza con tal de que todos opinen bien de nosotros. Pero tanto esfuerzo simplemente nos hace esclavos, nos quita nuestra esencia y nos pone bajo un yugo pesado y doloroso. </p>
<p>Cuando la unción de Dios, la preciosa presencia del Señor cae sobre uno y aquél yugo es roto, los demás lo notan. Eres libre y puedes ayudar a que otros también experimenten esa libertad. Si no eres libre, otros no pueden serlo tampoco, al menos no a través de ti. </p>
<p>Cuando le platiqué a mi amiga mi experiencia y mis otras amigas le platicaron las suyas, fue como si un gran peso se levantara de ella, el yugo fue destruido y ella fue completamente libre para hacer lo que hace con tanta gracia  y con tanta libertad. </p>
<p>Cuantas veces una persona no se siente con la presencia de Dios por cosas que suceden en su vida, por pecado, por lo que otros opinan de él etc. Pero es importante saber que la Sangre de Cristo nos limpia si hemos cometido pecado  y después el aceite de la unción cae sobre la persona que recibió aquella preciosa sangre derramada por ti y por mi solamente para que la bella presencia de Dios se note en cada uno de nosotros, no por lo bien que hacemos algo, sino porque El es quien debe ser honrado,   glorificado y visto. Cuando nos importa más lo que otros dicen, nos ponemos en un lugar que no nos corresponde. Si vemos a los profetas, muchas veces si no es que todas, fueron rechazados. Sin embargo ellos no se echaron para atrás. Siguieron dando el mensaje porque Dios mismo fue quién les ungió para decir y hacer lo que decían y hacían sin importar la respuesta de la gente. </p>
<p>Nosotros tenemos que recordar por quién y para quién hacemos las cosas. Si es para mi, siempre quedaré cortísima, si es para otros siempre seré esclava, si es para El, todo lo demás pasa a segundo término. El es el importante, cante, predique o haga lo que haga, si no lo hago para El, de nada sirve. Si lo hago para El, El encontrará cómo derramar su preciosa unción  sobre mi y mi MEDIO talento se convierte en un arma poderosa en las manos del Señor cuando su presencia es vista a través de mi debilidad. “Diga el débil FUERTE SOY EN EL SEÑOR. No es con fuerza ni poder más con su Santo Espíritu. Lo que importa es que lo vean a El y no a mi. Total, si El se agrada, qué importan los demás?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/la-uncion-destruye-el-yugo-no-lo-parte-en-dos/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>CUANDO LOS HIJOS SE VAN</title>
		<link>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/cuando-los-hijos-se-van/</link>
		<comments>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/cuando-los-hijos-se-van/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Jun 2008 07:26:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Gloria Vázquez</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Textos en general]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.gloriavazquez.com/2008-06/cuando-los-hijos-se-van/</guid>
		<description><![CDATA[- “Mamá, me quiero independizar.”
- “ahh, sí hijita, cuando te puedas pagar la renta, la luz, el gas, el teléfono y tus gastos personales entonces hablamos.”
- “¿Cuántos años voy a tener cuando eso suceda?”
- “Bueno, la edad no importa, lo importante es que puedas ser lo suficientemente responsable para hacer todos los pagos y poderte [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>- “Mamá, me quiero independizar.”<br />
- “ahh, sí hijita, cuando te puedas pagar la renta, la luz, el gas, el teléfono y tus gastos personales entonces hablamos.”<br />
- “¿Cuántos años voy a tener cuando eso suceda?”<br />
- “Bueno, la edad no importa, lo importante es que puedas ser lo suficientemente responsable para hacer todos los pagos y poderte sostener.”<br />
- “Pero, ¿cómo cuántos años voy a tener? ¿20?<br />
- “Si hombre, como 20.”</p>
<p>Más o menos así fue la conversación. Por supuesto yo pensé: “sobre mi cadáver.” “Ya parece que se va a independizar. Si en nuestra cultura uno se va de la casa hasta que se case o cuando uno estudia fuera o algo así, pero no solo para independizarse.”<br />
<span id="more-197"></span><br />
Pasaron exactamente 8 años y a penas y puedo creer que hace tres semanas, mi hija de 20 años salió con todo y maletas y todas sus pertenencias para comenzar a vivir de forma independiente. Jamás pensé que lo pudiera lograr. A pesar de sus muchas incapacidades que yo veía en ella y sus múltiples capacidades que no veía yo en ella,  ella probó ser más “calzonuda” de lo que yo pensé. No, no se fue en rebeldía, ni castigada, realmente fue una puerta que Dios abrió. Su papá y yo lloramos su partida y sentimos el frío silencio de aquella niña que llenaba de alegría, energía, música y desorden toda la casa. Por algunos días nos sentíamos desanimados, preocupados y pensando que regresaría de rodillas a pedir volver a casa. Después de todo seguramente extrañaría su cuarto, su cama y mi cocina. Sin embargo y para nuestra sorpresa la adaptación fue mejor de lo que esperábamos. De pronto aquella niñita a la que le tenía que hacer todo se ha convertido en una mujer que ha tomado sus decisiones y ha podido enfrentar la vida en una forma sorprendente. De pronto eso no me gustó. -&#8221;¿acaso no me extraña?&#8221; &#8220;¡Moría por salirse de la casa y tan fácil ya no quiere ni regresar!&#8221; &#8220;¿Hicimos o no un buen papel con ella?&#8221; Y al ver precisamente que ponía por obra todo lo que ella había visto y aprendido con nosotros más bien nos alegramos. Estamos felices pues  sabemos que está a salvo. Trabaja responsablemente y entiende que su dinero debe rendirle para comprarse cosas que ella anhela. </p>
<p>Estoy orgullosísima de ella y esto me pone a pensar en tantos padres que como nosotros, dudamos por completo que las decisiones que nuestros hijos toman son las mejores. Sabemos que jamás aprenderán de nosotros, ellos tristemente tendrán que pasar por su propio dolor, traición, engaño, cosas que a toda costa les quisiéramos evitar si tan solo aprendieran de nuestros errores. Pero sabemos que no es así.  Ellos tienen que pasar por sus propias caídas para aprender de ellas y aunque algún día reconozcan que se los dijimos, ahora ellos mismos pueden decir que lo han pasado y vivido. </p>
<p>Veo con agrado que mi hija toma decisiones que antes tomaba yo por ella. Ahora ella elige ir a la iglesia, a su grupo de jóvenes, a las cosas que realmente le interesan y que aunque le fueron inculcadas de niña, ahora ella las pone como una prioridad ella sola, por decisión propia.</p>
<p>Muchos le dijimos que no aguantaría trabajar a donde trabaja el día de hoy. El ambiente es hostil y lleno de obstáculos para que ella pudiera hacer un excelente trabajo, había muchas cosas en su contra. Pero una vez más, probó que ella podía. Diario se levanta a las 3:00 a.m. para estar en su trabajo a las 4:00 y salir exhausta a las 12:30 de la tarde. ¿Dormirá? Aquí la tenía que acostar temprano para que durmiera sus horas. ¿Estará descansando?  Como buena madre hispana, a veces no dejamos que nuestros hijos tomen sus propias decisiones. Si está cansada pues ya se dormirá.. ahh no, casi casi la quería ir a acostar yo misma.. Nos la vivimos tratándoles de evitar todo tipo de cosas y ohh sorpresa, cuando los soltamos nos damos cuenta que ellos son responsables, cuando los dejamos serlo. </p>
<p>Hoy supe que a mi preciosa niña la escogieron entre 300 trabajadores para trabajar en un área de más responsabilidad y que está haciendo un excelente trabajo. Estaban todos sorprendidos de ella y el rendimiento que ha tenido en este nuevo puesto ha sido formidable. Ha madurado, ha crecido y no lo hizo como yo quería ni como yo pensaba, siguió otra ruta y llegó a su destino. Siguió su corazón y está a donde Dios la quiere. Siguió su llamado y está en el centro de Su voluntad preparándose para el siguiente gran paso de su vida. Y Dios lo hizo con nosotros, sin nosotros y a pesar de nosotros. </p>
<p>Puedo decir que hace tres semanas realmente terminé por soltar a mi hija, de pronto quiero volver a tomar las riendas de madre pero tengo que recordar que las riendas las tiene Dios y solamente tengo brazos para abrazar y cachar cuando ella lo necesite, no cuando yo digo que lo necesita. Ahora yo soy la que tengo que pasar por el proceso de madurez y crecer en esta nueva etapa que se me presenta. Ver a mi hija florecer, madurar, independizarse, tomar decisiones y yo hacerme a un lado para que ella corra su propio camino, no ha sido nada fácil, pero qué descanso saber que aunque no hace las cosas que nosotros hubiéramos querido, ella está en manos de un mucho mejor Padre que ve por ella mucho mejor que nosotros. Mi precioso Señor. </p>
<p>No  hay más que confiar en Dios. Saber que en efecto, nuestros hijos cometerán errores y a veces garrafales.. pero esa es su carrera y si los instruimos bien, esa instrucción no se apartará de ellos. Tenemos que aprender a soltar el control y de verdad entregárselo a Dios y permitirle a El ser el padre que proteja, dirija y guié los pasos de nuestros hijos cuando les abrimos la puerta y corren su propia carrera. Quizás tendrán muchas caídas, quizás regresen una y otra vez con hambre y sed y deseen nuestro refugio. Sin embargo a mi no me queda la menor duda  que simplemente soy uno de esos “pits” a donde llegan los carros de carreras para ser reparados y seguir la carrera. Nuestros hijos llegarán muchas veces, a veces tendremos las piezas correctas y a veces no, lo que es claro es que tenemos que permitirles que ellos corran su propia carrera y no correrla por ellos. Finalmente cuando lleguen a la meta será el Señor quien los reciba con los brazos abiertos y les diga: “Adelante buen siervo fiel.. “</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.gloriavazquez.com/2008-06/cuando-los-hijos-se-van/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
